
En el corazón de México, entre artesanías y memorias, sobrevive una herramienta ancestral que ha sido testigo silencioso, en la creación de innumerables objetos tradicionales mexicanos que hoy forman parte del imaginario colectivo y de la vida cotidiana, el llamado torno de arco o torno de violín.
Esta herramienta milenaria, aunque no es de origen mexicano, sin embargo en México ha tenido gran arraigo y se ha quedado con nosotros, encontrando un lugar para quedarse, el municipio de Rayón, Estado de México, principalmente, aunque se tiene presencia en otras partes de México[1]; el torno de violín es ahora parte fundamental de nuestras raíces artesanales, pues de ahí han brotado piezas emblemáticas de la cocina tradicional: el molinillo, la cuchara, la pala, etc. y no solo eso, sino también juguetes que todos recordaran que jugaron en su infancia como el trompo, el yoyo, el balero, la pirinola y muchos juguetes más.
Es una herramienta sorprendentemente asombrosa, pues quien la observa y solo ve una tabla con dos recuadros de madera a cada extremo, una vara con un lazo y fierros llamados formones, no se imagina como podría usarse dicha herramienta, lo asombroso sucede cuando la observan trabajar, es ahí donde nace la admiración por este rudimentario torno.

Aunque el nombre por el que se le ha conocido es torno de arco o torno manual, sin embargo hoy en día es más conocido con el nombre de torno de violín. Pero, ¿Por qué se le llama torno de violín?, sencilla es la respuesta, al ver como se utiliza este torno manual, los movimientos que se realizan para hacerlo accionar, pareciera que están tocando un violín efectivamente.

Pero surge entonces otra pregunta importante al respecto ¿A quién se le ocurrió ponerle el nombre de violín a este torno?, este dato lo obtuvimos en una entrevista que nos lo proporciono el señor Javier Hinojosa Trigos, vecino de la familia Campos, en la calle Juárez, en el municipio de Rayón, Estado de México, el nos conto importante dato:
“Antiguamente había una cantina en el pueblo donde solían juntarse los amigos, para convivir y tomarse unos cuantos tragos, entre los que llegaban estaba Don Moisés Campos, quien llegaba a convivir y estar un momento, después de un tiempo que pasaba se retiraba, en eso solía llegar una persona que tocaba su violín y le decía que no se fuera, a lo que Moisés respondía que tenía que irse, pues ya había estado, que se iba porque también debía ir a jalarle a su violín, haciendo el gesto de jalar el torno como este instrumento.
Fue así como surgió el nombre del torno de violín, por hacer alusión al instrumento que tocaba la persona.”[2]
Pero, ¿Por qué la familia Campos le puso ese nombre al torno?, porque precisamente la familia Campos, fue la familia que aprendió el oficio y lo adopto, para después enseñar a los que querían, así el pueblo se convirtió en tornero. Pues la casa de los Campos fue considerada escuela en su momento. La persona que aprendió este hermoso y noble oficio fue el señor Benjamín Campos Martínez.

Así comenzaría una nueva nueva historia, pues si bien es cierto el pueblo de Rayón, era petatero, porque tenia en su territorio parte de la laguna de chignahuapan, ahí era donde nacía el tule, que ocupaban para hacer petates y también eran agricultores, pero con la llegada del torno de violín, llegaba una nueva historia al pueblo.
“El torno de violín es una herramienta que les permite tornear la madera, utilizando las cuatro extremidades; uno de los pies guía el formón, el otro da soporte, la mano izquierda sostiene al formón y la derecha le da giro con el arco, de ahí su nombre ya que asemeja a la práctica con la que se toca un violín. En el municipio [de Rayón], las familias Capula y Campos fueron los que iniciaron con la labor del torno manual, torno de arco o como se conoce principalmente el torno de violín, nombrado de esta manera por la familia Campos.”[3]



Así de generación en generación la familia Campos ha tratado de mantener este hermoso oficio, que ha dado identidad y fama al municipio de Rayón, Estado de México; un torno que pareciera simple su uso, pero que requiere paciencia y de dedicación, para que nazcan bellas piezas artesanales y tradicionales, que hoy se convierten parte del ideario mexicano: molinillos, cucharas, palas, yoyos, trompos y muchas piezas más.



Esta herramienta que pareciera ser arcaica, porque no tiene mayor complejidad, así pareciera, sin embargo es toda un arte saber utilizarlo, pues en el vaivén de la vara que jala de un extremo a otro y la destreza del artesano, han dado como resultado bellísima artesanía muy mexicana.
El mayor exponente del torno de violín que ha tenido el municipio de Rayón en todos los tiempos, fue sin duda el señor Guadalupe Campos, quien con habilidad, ingenio y destreza manejo el torno con gran maestría, que quien lo podía observar, expresaba que era un verdadero espectáculo que deleitaba a la pupila, como en tan pocos minutos realizaba un molinillo o alguna otra pieza.

Guadalupe Campos fue sin duda un gran artista artesanal que llevo más allá de las fronteras a su tierra, dándolo a conocer nacional e internacionalmente, fue considerado en su momento como “El embajador de la artesanía mexiquense en el mundo”, recibió diferentes premios como: reconocimientos, condecoraciones, diplomas, menciones honorificas, el 2 de marzo de 1999, el Estado de México le otorgo el mayor galardón que ofrece, la Presea Estado de México, de manos del entonces Gobernador del Estado, el Licenciado César Camacho Quiroz.


Hoy el legado, la memoria, la trayectoria y la labor del artesano Guadalupe Campos, lo recuerda un monumento que se encuentra ubicado en el centro histórico del Rayón, Estado de México, en la plaza cívica, se encuentra una escultura dedicada a su persona, develada en el 2006, por el Gobernador del Estado de México, el licenciado Enrique Peña Nieto.



Hoy el torno de violín forma parte fundamental de la historia de Rayón, lo que un día llego, llego para quedarse para siempre, hoy hablar de Rayón, es hablar de la tierra del molinillo, la tierra en la cual el torno manual encontró una cuna para ser adoptado y quedarse en este hermoso suelo.
[1] Se tiene presencia del torno de violín en otros lugares de la República Mexicana, pues en algunas partes de México artesanos rayonenses enseñaron este noble oficio.
[2] Este dato los pudimos obtener en una entrevista que le realizamos al sr. Javier Hinojosa Trigos hoy esta persona es finada.
[3] ACCIÓN COMUNITARÍA RAYÓN A.C., Edición 01, Año 01, 20 de octubre de 2023, Artesanías Mexiquenses, Santa María Rayón, Estado de México, Págs. 4-5.
Nota: Debemos decir que la investigación que nos comparte el periódico de Acción Comunitaria Rayón A.C., tiene una ligera equivocación, pues la familia Capula no es iniciadora en la labor del torno de arco o como también se le ha mencionado, torno de violín.