En el uso político que se da a la historia es recurrente que conozcamos de filias y fobias en favor o contra del hispanismo llegado en 1492 a la región y en 1519 a tierra continental en lo que hoy es América.
En menor medida también existen posiciones de reivindicación al arribo español en suelo mesoamericano. En ambos casos podemos asegurar que son fanatismos surgidos desde la manipulación ideológico-política y el desconocimiento entre la población, una conjunción que desata odios, rencores y hasta «amores perros».
México no existía antes de 1521, los españoles arribaron a uno de los tantos reinos existentes en la región que comprende el centro del actual México, en un trazo horizontal desde el norte de Sinaloa hasta el norte de Veracruz, abarcando al sur hasta los países de Guatemala y Honduras en Centroamérica.
Al norte de esa región se situaba lo que se vino a llamar como Aridoamérica, un territorio ocupado por cientos de pueblos o naciones autónomas, independientes entre sí, con intercambios, más no por ellas cohesionadas como una única nación.
Este es el mosaico geopolítico al que se enfrentaron los españoles al penetrar suelo continental. ¡Ah!, aprovechando, sí eran españoles quienes llegaron con Cristóbal Colón y con Hernán Cortés; esto por las recurrentes afirmaciones de que España no existía en ese tiempo, esta aseveración es inexacta.
Colón en su correspondencia a los reyes católicos Fernando e Isabel escribe: “Porque, cristianísimos, y muy altos, y muy excelentes, y muy poderosos Príncipes, Rey y Reina de las Españas y de las islas de la mar, nuestros Señores, este presente año de 1492, después de vuestras Altezas haber dado fin a la guerra de los moros que reinaban en Europa…”[1]
Como se puede leer, se refiere a ellos como reyes de las «Españas», incluso a una de sus islas descubiertas en el primer viaje la denominó “La Española”. Habrá quién asegure que habla de las Españas porque España no era una nación unificada como la conocemos actualmente, la respuesta obligada es que México tampoco era una nación como existe a partir del siglo XVII y posteriores. Lo mismo sucede con Hernán Cortés, en sus cartas de relación se dirige al rey de España Carlos I.
Cortés arriba a suelo continental cuando había al menos siete grandes naciones en la región mesoamericana. Los mexicas, mayas, zapotecos, mixtecos, totonacas, tlaxcaltecas y totonacas eran grandes naciones independientes, algunas de ellas conflictuadas con los mexicas por causa de su expansionismo y sometimiento a los vencidos.

El caso de Xicomecóatl (también conocido como Chicomácatl)[2] o señalado por Bernal Díaz del Castillo como el rey gordo de Cempoala, es ejemplificante. Al llegar Cortés le explicó los maltratos por parte de Moctezuma II y sus emisarios. Ante la oferta del español, Chicomácatl no dudó en sumarse a los conquistadores, aplicó aquella máxima de enemigo de mi enemigo es mi amigo.
Es en ese momento donde se puede afirmar inicia la construcción de México como nación, la génesis de la identidad mexicana en donde europeos y americanos, españoles y nativos mesoamericanos construyen una nueva identidad como nación, como raza, como cultura y sociedad.
Es a mediados de julio de 1519 cuando comienza la mexicanidad, la construcción, la génesis de lo que hoy es México. Una nación construida sobre la ambición, la desesperanza, el sometimiento y los deseos de progresar. Estas emociones fueron compartidas al ADN de los mexicanos del siglo XXI, trasladadas de la genética española, sefardita, árabe y demás, en conjunto con el ADN de los diversos pueblos mesoamericanos, primero; luego con el resto de los pueblos habitantes de Aridoamérica en donde lipanes, alazapas, apaches, borrados, coahuiltecos, rayados y cientos de nativos más combinaron su ADN biológico y cultural con los llegados desde Europa.
Antes de esto, no existía México, no había una nación y salvo la tortura, el sometimiento, la invasión, el cobro de piso y otras manipulaciones más, salvo estos aspectos negativos, habría sido imposible pensar en una única nación.
[1] Fragmento de la carta transcrita por Fray Bartolomé de las Casas en su obra “Historia de las Indias” y recuperada en “Relaciones y Cartas de Cristóbal Colón”. Editado en Madrid, España (1892).
[2] Fuente: Cempoala: una aliada contra los mexicas
Imagen principal: Ruta de Cortés – Archivo:Conquest of Mexico 1519-1521.svg – Wikipedia, la enciclopedia libre
Imagen de cuerpo primera de contenido: Mapa de Mesoamérica hacia 1519 d.C. que muestra los límites de los… | Download Scientific Diagram