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Los grandes del pueblo: El alma de nuestra gente retratada sobre costal

La reciente sesión inaugural de la exposición virtual ‘Los grandes del pueblo’, del maestro Simón Núñez, se reveló como un encuentro profundo de dignificación humana, donde la maestría técnica permite que la materia se encuentre con la emoción. La muestra, compuesta por 26 pinturas, nos invita a recorrer la identidad y el legado de los pueblos a través de una mirada sin adornos sofisticados; en este caso, el de San Antonio la Isla, un pueblo ancestral del Estado de México cuya esencia ha sido muy bien expuesta por su cronista, Iveth Alejandra Zepeda Urbina, quien estuvo a cargo de la curaduría regional de esta exposición. El papel de esta muestra trasciende lo puramente artístico, convirtiéndose en un archivo de memoria viva que consolida el compromiso de los cronistas por preservar la dignidad, el rostro y la historia de nuestras comunidades ante la mirada del presente

“Don Miguel, El de los Gómez”. Óleo sobre costal, 2022

El ritual del costal y la versatilidad técnica Si bien el maestro Núñez demuestra una versatilidad técnica al utilizar diversos materiales en su trayectoria artística, es en el costal donde su obra alcanza una dimensión casi ritual. Este soporte, cargado de simbolismo, es sometido a un laborioso proceso de preparación en el que intervienen los cuatro elementos —tierra, agua, fuego y viento, convirtiendo el lienzo en una metáfora viva de la resistencia y la transformación de las comunidades rurales, tanto como sus vínculos con la naturaleza.

En cuanto a su técnica pictórica, Núñez demuestra una habilidad notable para el dibujo y el manejo del óleo. Su trazo es firme y preciso, logrando que los rostros cobren vida con una fuerza real, casi como si pudieran salir del lienzo. El maestro utiliza el color de forma sabia, aplicando la pintura de tal manera que esta no oculta el material del que está hecho el cuadro; al contrario, permite que la fibra natural del costal asome, dándole a la piel de sus personajes una textura rugosa, real y llena de vida. Es esta combinación entre su mano experta y el respeto por el soporte lo que logra que, al ver a estos hombres y mujeres, sintamos que podemos tocar sus arrugas y percibir la historia que habita en sus miradas, así como la belleza que encierra la vida misma en nuestra gente. 

“Doña Petra”, Óleo sobre costal , 2020

La biografía del afecto Más allá de la destreza técnica, el corazón de la obra de Simón Núñez reside en su capacidad para otorgar una dignidad monumental a lo cotidiano. En la sesión inaugural, fue evidente que cada lienzo no es una representación aislada, sino una conversación abierta con sus raíces en San Antonio la Isla. Núñez no solo pinta rostros; él convoca a sus vecinos y a sus ancestros, pretendiendo que su obra resuene en gente de otros pueblos de su estado, del país, de América Latina y del mundo.

  • Historias vivas: Cada imagen, cada título son una llave de entrada a una historia humana completa. Nos encontramos con el respeto histórico en “Don Adolfo. El viejo Zapata”, donde el maestro imagina la vejez del caudillo; la bondad natural de “Don Guma. El amigo de todos”; o la generosidad desinteresada en “Don Chucho. El de la vaselina y mejorales”, quien se procuraba el alivio regalando Mejorales a todo doliente.
  • La memoria como legado: Especialmente conmovedor es el retrato de “Doña Carmen. Mi mamá, por supuesto”. Aquí, Núñez trasciende el retrato para narrar una vida: las trece estrellas en el decorado de su vestido simbolizan a sus trece hijos —entre ellos, el propio artista—, una crónica visual del amor de una madre que entregó sus manos, corazón, su cuerpo todo, a la crianza. Esta misma conexión con lo femenino y el origen se extiende a “Naturaleza femenina” y “Mujer tierra”, donde el maestro captura, en la juventud de su madre, la fuerza generadora de su linaje.
  • El registro de la identidad: La serie es un catálogo del oficio y de la cotidianidad: desde el artesano “Don Poncho Alarcón”, pasando por “Don Mateo El pescadero” y “Don Sebas. El albañil”, hasta la complicidad diaria de “Doña Lupita y el Chore” (su fiel compañero canino). Incluso en los personajes que parecen ocultarse, como “Don Juan Nadie” o el misterioso “Sr. del costal”, Núñez encuentra una épica silenciosa que merece ser recordada.

Sobre la plataforma Esta exposición es posible gracias a Galerías y Museos Mágicos, una plataforma creada en 2021 por Ma. Eugenia Herrera y Roberto López, con la propuesta digital de Kheri Villagrán. Este espacio en Facebook nace como un brazo de apoyo para la labor de difusión cultural de los cronistas de la ANACCIM, funcionando no solo como un escaparate, sino como un esfuerzo histórico de catalogación y resguardo electrónico de patrimonio artístico y artesanal. Con la coordinación general de María Eugenia Herrera y la curaduría digital de Angélica Rivero, junto a las curadurías regionales de los cronistas, el proyecto preserva testimonios fotográficos de artistas comunitarios y museos regionales. Actualmente, la plataforma resguarda 456 piezas divididas en 13 colecciones, organizadas en dos pabellones: una exposición titular con obra reciente y la sección “Colecciones Arcanas”, asegurando que este legado visual trascienda para las generaciones futuras.

“Doña Chuchita”. Óleo sobre costal. 2020

Para ver la colección completa, puede visitar: https://www.facebook.com/GaleriasyMuseosMagicos/

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